Detalle de la publicación

Eduardo URBINA y Jesús G. MAESTRO (eds.)
La locura en la literatura de Cervantes
La locura en la literatura de Cervantes
Anuario de Estudios Cervantinos, 8
Precio: 69,00 €
Vigo, Editorial Academia del Hispanismo, 2012, 304 pp.
Solo disponible en PDF o CD.
ISBN 978-84-15175-25-4


ANUARIO DE ESTUDIOS CERVANTINOS, 8

El volumen 8 del Anuario de Estudios Cervantinos inaugura la serie de publicaciones que, en adelante, Editorial Academia del Hispanismo dedicará a las reuniones científicas celebradas anualmente en la Sociedad Cervantina de Madrid, en torno al 29 de setiembre de cada año.

Este primer encuentro ha estado dedicado a La locura en la literatura de Cervantes, y ha reunido a una serie de investigadores seleccionados entre las numerosas propuestas recibidas. Tanto los responsables de Editorial Academia del Hispanismo como los organizadores del congreso han pretendido evitar la masificación, tan recurrente hoy día en todo tipo de actos académicos, especialmente en los cervantinos.

Asimismo, esta Editorial consolida su proyección en el ámbito cervantino , en primer lugar, mediante la publicación puntual cada mes de enero del Anuario de Estudios Cervantinos, con el número 1 de depósito legal, como puede verse en la página 6; en segundo lugar, consolida su serie de publicaciones monográficas Biblioteca Cátedra Miguel de Cer-vantes; en tercer lugar, reafirma la convocatoria anual del Premio Internacional de Investigación Científica y Crítica Miguel de Cervan-tes, que en su VI convocatoria fue otorgado a Agapita Jurado Santos por su obra La locura de don Quijote en las tablas del XVII. Don Gil de la Mancha, la cual se presentará en la Sociedad Cervantina de Madrid el 23 de abril del presente año; y, en cuarto lugar, ha de señalarse la consolidación de las reuniones científicas que se celebran cada 29 de setiembre en Madrid, en la calle de Atocha, número 87, antiguo emplazamiento de la imprenta Sancha, donde tuvo lugar la impresión del Quijote en 1605. La próxima convocatoria de esta reunión científica tendrá como tema Cervantes y sus enemigos (28-29 de setiembre de 2012).

Como director de publicaciones de Editorial Academia del Hispanismo, quiero reconocer públicamente el agradecimiento que todos debemos a Eduardo Urbina, codirector del Anuario de Estudios Cervantinos, y principal mecenas de esta publicación, gracias al apoyo de la Texas A&M University y al Cervantes Project, del que es director.

De igual modo, Editorial Academia del Hispanismo está en deuda con la Sociedad Cervantina de Madrid, entidad que nos ha acogido en su sede y ha hecho posible la celebración de esta reunión científica, gracias a la labor de su presidente, José María García Luján, y su secretaria, Sonia Sebastián. No pueden faltar nuestras más expresivas palabras de agradecimiento a los ponentes, sin los cuales no habría sido posible esta publicación, pues sus aportaciones han abierto nuevos caminos a la investigación cervantina que ahora es posible exponer, mediante el libro impreso —y también en formato digital—, ante nuestros lectores. Muchas gracias a todos.

Jesús G. Maestro





LA LOCURA EN LA LITERATURA DE CERVANTES

Locura y genialidad van, muchas veces, de la mano. El primer genio de nuestra literatura, creador de la primera, en importancia, creación literaria del segundo idioma más hablado de la Tierra, utilizó la locura a modo de aglutinante en muchas de sus creaciones. ¿Quién no evoca la figura —triste figura— de don Quijote cuando se habla de un ser “enloquecido” por las lecturas? Cierto es que la locura era un motivo frecuente en la literatura del Renacimiento, como demuestran las obras de Ariosto y de Erasmo de Rótterdam, entre otros, pero Cervantes hace de ella un personaje más: su intermitencia, su intensidad y sus manifestaciones se corresponden con la veleidad de una dama protagonista.

Don Quijote es un loco en lo concerniente a su interpretación de la trasnochada caballería andante, pero sus intervalos de lucidez aportan la fuerza de la verdad a las palabras salidas de la boca de un loco cuando no lo es: nada le importa ni le condiciona. Y esa es la auténtica fuerza del enajenado.

Su mayor locura es, sin duda, su ideal ético del modo de vida: defender la justicia en el mundo. Ya en la época —no globalizada aún— de Cervantes dicho ideal constituía, de por sí, una inmensa locura, inaprensible a cualquier intelecto perfectamente contextualizado. De ahí el sentimiento amargo que despierta su fracaso. No de no poder obtener su fin, sino de saberlo imposible de alcanzar.

La realidad pesa como una losa sobre el ánimo del observador que acompaña las andanzas del último caballero y sufre su penitencia en separarse de esta realidad tangible. Pero, ¿cuál es la realidad auténtica? Platón nos decía que el hombre sólo percibe de la realidad una especie de sombras chinescas que nos hacen creer que vemos, pero que no comprendemos. Y ahora, hace unos días, hemos sabido por la publicación de los resultados de los experimentos del cern con el acelerador de partículas y los neutrinos que a la realidad que creemos conocer, de tres dimensiones espaciales —más una cuarta a la que llamamos tiempo—, posiblemente haya que añadir una quinta, de momento, ignota, ni siquiera imaginada. Entonces, ¿cuál es la realidad de la que se aparta el visionario deseoso de aventuras?

Hemos tenido la fortuna y el privilegio de contar con la sapiencia y el trabajo de distinguidos profesores y estudiosos de las universidades de Texas, Melbourne, Cambridge, Méjico, James Madison, Jerusalén y también de las universidades de Castilla-La Mancha, Navarra, Carlos III de Madrid, Pompeu Fabra, La Rioja, La Laguna, San Pablo CEU de Madrid y de la Complutense.

Auténtico elenco internacional prestigioso. Hemos diseccionado las alegorías de la locura en el Quijote, las particularidades lingüísticas de la locura en la traducción, la metáfora arbitrista como representación de la locura en el Quijote, hemos hablado de la locura de la fama, el eterno retorno y el universo antrópico en Cervantes, de Cervantes, Quevedo y la locura, de muerte y locura, de la inducción a la locura en el primer narrador del Quijote, del Licenciado Vidriera y la medicina renacentista, de la metodología del diagnóstico y la cura de la locura en la España del siglo XVII, de la reescritura de la locura en adaptaciones musicales cervantinas, de El Loco de Sevilla, del Persíles, del Satiricón, hemos comparado lecturas de locura y lecturas de cordura, hemos analizado la culminación de la follie literarie, y muchos otros temas adyacentes.

Sólo me queda dar las gracias a los participantes por ilustrarnos en las materias de su especialidad, por engrandecer cada día la figura de D. Miguel de Cervantes con sus trabajos; agradecezco al embajador de España, D. José Cuenca, su presentación de estas jornadas, a Sonia Sebastián y Pablo Alonso la logística de la Casa, y, muy especialmente, a nuestro querido Jesús G. Maestro, por haber puesto en pie y culminar con éxito este I Coloquio Internacional sobre La locura en la literatura de Cervantes, un granito de arena más en su producción, en esta creación de una pirámide a la que vive dedicado, que es el cervantismo universal. Muchas gracias, Jesús. Muchas gracias a todos.

José María García Luján