
TRÍPTICO DEL RUISEÑOR
Berceo. Garcilaso. San Juan
En el jardín de las delicias delineado por Gonzalo de Berceo al comienzo de los Milagros de Nuestra Señora no podía faltar por supuesto el ruiseñor, desde siempre universalmente famoso por la perfección de su canto. A este referente literario se dedica el primer ruiseñor del tríptico, al que sigue, en calidad de segunda representación del mismo sujeto, el poeta toledano Garcilaso de la Vega. El tercer ruiseñor del tríptico está consagrado a san Juan de la Cruz. El Tríptico del ruiseñor pretende demostrar cómo la interacción entre los instrumentos ecdóticos y los semióticos puede llevar a resultados sumamente interesantes tanto en lo referente a la restauración filológica del texto, como en lo que concierne al aspecto más propiamente hermenéutico.



