Creadores jóvenes en el ámbito teatral

13/01/2016 | Crítica Bibliográphica

José ROMERA CASTILLO (ed.),
Creadores jóvenes en el ámbito teatral (20+13=33),
Madrid, Verbum, 2014, 363 pp.
ISBN 978-84-7962-966-3

Miguel Ángel Jiménez Aguilar
Investigador del SELITEN@T 

Creadores jóvenes en el ámbito teatral (20+13=33), volumen editado por José Romera Castillo, recoge las sesiones plenarias impartidas por destacados dramaturgos —Paco Bezerra, Diana I. Luque, Lola Blasco, Pablo Iglesias Simón y Jerónimo López Mozo—, así como las comunicaciones realizadas por numerosos investigadores del ámbito hispano, europeo y americano, en el XXIII Seminario Internacional del Centro de Investigación de Semiótica Literaria, Teatral y Nuevas Tecnologías (SELITEN@T), dirigido también por Romera Castillo, que tuvo lugar en la Facultad de Filología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en Madrid, del 26 al 28 de junio de 2013.

Desde que en 1999 José Romera Castillo planteara la necesidad de reflexionar sobre el teatro actual con la llegada del nuevo siglo, tanto en lo que se refiere a los textos dramáticos como a la vida escénica española e internacional, el SELITEN@T, pionero en los estudios del teatro contemporáneo —cuyas actividades pueden verse en http://www.uned.es/centro-investigacion-SELITEN@T/, junto con la revista Signa, altamente indexada, editada por el mismo Centro de Investigación, que puede verse en http://www.uned.es/centro-investigacion-SELITEN@T/publisigna.html—, ha dedicado 15 de los 24 Seminarios Internacionales celebrados hasta la fecha a muy diversos aspectos teatrales, como su relación con las nuevas tecnologías, la prensa, el cine o la televisión, las dramaturgias femeninas, el teatro breve y el teatro de humor actuales o el erotismo y el teatro, entre otros muchos aspectos —los restantes, también relacionados con la semiótica literaria, se centraron fundamentalmente en la literatura actual y la escritura autobiográfica—.

El XXIII Seminario ofreció un espacio idóneo para que los jóvenes creadores tuvieran la oportunidad de presentar sus dramaturgias, sus experiencias y motivaciones, sus logros y sus dificultades, y para que los investigadores y demás artistas de ambos lados del Atlántico pudieran ofrecer su visión particular y compartir sus descubrimientos en torno a los dramaturgos y dramaturgas más jóvenes, nacidos en las últimas décadas del siglo pasado.

Como presentación del Seminario, José Romera Castillo realizó un panorama de las aportaciones a los estudios teatrales más recientes llevados a cabo en el seno del SELITEN@T —el teatro clásico, la reconstrucción de la vida escénica española y la repercusión del teatro español en Europa e Iberoamérica desde el siglo XVIII hasta nuestros días, así como los textos teatrales y los estudios realizados por el propio Romera Castillo, editados por el mismo Centro de investigación—, pero también desde la Asociación Española de Semiótica (AES) y la revista Signa.

El almeriense Paco Bezerra, Premio Nacional de Literatura Dramática en 2009, expuso como eje determinante en su creación el peso de la incertidumbre, punto de partida alejado de anteriores planteamientos ligados al compromiso político o a una tendencia partidista determinada. También planteó su escritura como una apuesta por lo incómodo y por el interrogante, por aquello que en principio no tiene respuesta, así como por un teatro que mueva al espectador y lo aleje de la comodidad de su butaca.

Itziar Pascual comentó la dramaturgia de Diana I. Luque, en la que encuentra un ejemplo de meticulosidad, constancia y rigor, así como un profundo cuidado en la construcción de la trama, la matización de los personajes, la eficacia en los diálogos y un gran sentido del humor. Asimismo, habló de la que considera una generación no perdida, sino “ganada”, en la que hay que situar naturalmente a esta joven autora.

Diana I. Luque, por su parte, tras realizar un breve recorrido por la dramaturgia “emergente” en España, de la que mencionó algunos de los premios que han recibido los autores que la conforman, enumeró las dificultades que encuentran los jóvenes creadores de cara a la producción y exhibición de los espectáculos. Como un medio de superarlas, expuso el modelo del Royal Court en el Reino Unido y valoró hasta qué punto dichos planteamientos podrían aplicarse a nuestro país.

Jerónimo López Mozo centró su intervención en el significado que han tenido para los jóvenes creadores los premios teatrales de cara a su visibilidad, aunque hizo constar que no en todos los casos sus textos han terminado siendo editados ni representados, sobre todo en España y en Latinoamérica. En una línea similar, María Jesús Orozco Vera destacó la importancia de estos certámenes en la revitalización y la renovación de la escena española, como el Premio Marqués de Bradomín, creado por el Instituto de la Juventud (INJUVE), el Concurso de Textos Teatrales Miguel Romero Esteo, del Centro Andaluz de Teatro (CAT), o el Certamen de Teatro Mínimo Rafael Guerrero, convocado por TAETRO.

Arianna Fernández Grossocordón habló de la denominada Generación Erasmus, en la que incluyó a un grupo amplio de autores, que compartían, entre otras cosas, su marcha al extranjero, sobre todo por necesidades económicas. Gracias al Programa Erasmus, a su juicio los españoles pudieron tener una impresión diferente de Europa. Además, el mencionado Programa ha contribuido a unir a jóvenes autores, actores, directores y técnicos de las artes escénicas, y a tender lazos de unión entre instituciones y organismos de ambos lados del Atlántico, de tal suerte que algunos han optado por establecer su residencia en los países de acogida.

Lola Blasco habló del “yo generacional” o la “dramaturgia del yo”, que viene desarrollándose desde la segunda mitad del siglo XX, con Samuel Beckett como pionero y los jóvenes autores españoles, a los que engloba en la llamada Generación de los ochenta, como herederos de esa misma sensibilidad para la escena. Posteriormente, centró su discurso en la obra Actos de juventud, de Itsaso Arana, Pablo Fidalgo, Violeta Gil y Celso Giménez, en el colectivo artístico La Tristura y en su propia obra titulada En defensa de un teatro político-revolucionario.

Giovanna Manola, por su parte, estableció similitudes entre los jóvenes creadores, que han experimentado con numerosos lenguajes, y el conocido como “teatro comprometido”. Entre estos autores, fijó su mirada en dos dramaturgas: María Velasco, y su obra Perros en danza. (Intrahistorias de la República y de la Guerra), que recuerda el período de la República y la Guerra Civil española, a través de diferentes testimonios; y Lola Blasco, y su obra Pieza paisaje en un prólogo y un acto, sobre la tragedia de Hiroshima. De ambas obras destacó su carácter fuertemente comprometido, sin que lleguen a ser, a su juicio, teatro político.

Eileen J. Doll centró su discurso en el análisis de las obras Beatle muerto y Günter, un destripador en Viena, ambas de María Velasco, en las que la joven autora valora la función social del amor y del arte en las décadas precedentes, en concreto en la época en que vivió cada uno de los artistas protagonistas de ambas piezas. Rossana Fialdini Zambrano analizó la obra de la joven dramaturga Mariángeles Rodríguez Alonso y su vinculación con el colectivo teatral Laula Teatro, del que fue una de sus fundadoras. Además, se refirió a tres de sus obras: Exiliados, El crimen fue en Granada y Espérame en el cielo… o mejor no, que calificó de obra sólida, comprometida y ambiciosa.

Pablo Iglesias Simón realizó un pormenorizado análisis del proceso de creación de su obra Justo en medio del paralelo 38, en contraposición con su anterior El lado oeste del Golden Gate. También analizó los elementos constitutivos del thriller, como la temática que aborda, el desdoblamiento del protagonista o su estructura temporal. Manuela Fox abordó la obra teatral de Antonio Rojano desde sus inicios hasta la fecha, en quien es perceptible, en su opinión, la influencia del teatro y del cine norteamericanos. Entre los títulos analizados, su Trilogía americana, sus obras de teatro breve y sus obras para la radio. Simone Trecca analizó el teatro del joven dramaturgo, guionista, actor y director Abel Zamora: sus temas más recurrentes, las relaciones de pareja, los vínculos sentimentales y/o eróticos entre los personajes, lo grotesco, la “cotidianización de lo espectacular”…

Remedios Sánchez García, por su parte, describió el teatro de Antonio Rincón-Cano y lo situó en la dramaturgia contemporánea, en la tendencia del compromiso y del “realismo intencional”, en títulos como Over the Rainbow, Pornografía, Plácida aurora o Un pequeño abismo. Ana Prieto Nadal, para quien las dramaturgias de la primera década del siglo XXI son más bien continuistas, se refirió a la obra de Jordi Casanovas y Marta Buchaca, quienes tienen muy presente la puesta en escena y el público joven en su proceso de creación dramática. Entre otros rasgos que Prieto Nadal encuentra en los textos de ambos autores, destacó su carga de emotividad, de denuncia social y de autocrítica. Olivia Nieto centró su intervención en la dramaturgia de Albert Tola y, en especial, su monólogo Salento, a su juicio paradigma del teatro de este joven creador, en tanto que en la pieza se encuentran presentes ya los temas del reencuentro, los miedos y angustias, la muerte, la aversión a la figura paterna, el silencio…

Como señalamos al comienzo, una de las líneas de investigación del SELITEN@T es el estudio de la vida escénica en España. En este sentido, tres investigadores analizaron a algunos de los jóvenes creadores en función de la vida escénica en las ciudades o Comunidades Autónomas a las que pertenecen. De este modo, Rubén Chimeno Fernández habló de los jóvenes autores asturianos en el contexto de la vida escénica en Asturias, centrándose en las editoriales, las revistas, los premios y los festivales. Ricardo de la Torre reivindicó el estudio del teatro en los centros educativos, con la mirada puesta en Galicia, y comentó dos producciones del Centro Dramático Galego, así como la obra de algunos de los autores gallegos más jóvenes. Miguel Ángel Jiménez Aguilar, por último, habló de la nueva vida escénica en Málaga, a raíz de la renovación del público y del complejo entramado de espacios escénicos que surgió en la ciudad con el nuevo siglo, así como de la nueva dramaturgia malagueña y la obra de los dramaturgos Sergio Rubio, Juan Alberto Salvatierra y Ery Nízar.

El Seminario contó también con la investigadora Gemma Pimenta Soto, quien describió la trayectoria del grupo granadino SinTeticas, para el que lo fundamental es la formación y la experimentación, así como los procesos creativos, no tanto los resultados finales para la puesta en escena.

Con respecto a la dramaturgia de los jóvenes creadores extranjeros, Marina Sanfilippo analizó la obra de la italiana Letizia Russo, y Sara Boo Tomás, las creaciones de teatro-danza de la también italiana Antonella D’Ascenzi; Margarita Alfaro Amieiro, las obras de la francesa Pauline Picot; Julia Nawrot, el teatro para niños de Agnieszka Czekierda, de Polonia; y Maria Gorete Oliveira de Sousa y Mariana de Lima e Muniz, las concomitancias entre el teatro del absurdo y el drama de la brasileña Grace Passô.

En conclusión, Creadores jóvenes en el ámbito teatral (20+13=33) se presenta como un conjunto de estudios imprescindibles para conocer el teatro que vienen desarrollando los jóvenes dramaturgos no solo de España, sino también de Europa e Iberoamérica, que en numerosas ocasiones se encuentra vinculado a los espacios marginales o alternativos de reciente creación, a las nuevas formas de asociacionismo entre los jóvenes creadores y, en fin, a un revolucionario concepto de la dramaturgia y la puesta en escena. Este volumen, pues, supone un paso más en la ingente labor de arrojar un poco de luz a la difícil y compleja situación de la escena actual, que el SELITEN@T y su director, José Romera Castillo, llevan décadas realizando desde muy diferentes perspectivas, con el más absoluto rigor y profundidad.

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