Historiografía y Teoría de la Historia del Pensamiento, la Literatura y el Arte

07/04/2016 | Crítica Bibliográphica

Aullón de Haro, P. (ed.)
Historiografía y Teoría de la Historia del Pensamiento,
la Literatura y el Arte
,

Madrid, Dykinson, 2015, pp. 780.

ISBN: 978-84-9085-439-6

Esther Zarzo
Universidad de Alicante

El Grupo de Investigación “Humanismo-Europa”, dirigido por el profesor Pedro Aullón de Haro de la Universidad de Alicante, ha publicado su último trabajo colaborativo bajo el título: Historiografía y Teoría de la Historia del Pensamiento, la Literatura y el Arte. La obra presenta en un solo volumen una investigación madurada durante más de veinte años.

La reflexión en torno a la Historiografía y la Teoría de la Historia ha sido preocupación constante de este Grupo de Investigación, desde su constitución en 1994, publicando inicialmente una investigación parcial en la revista universitaria ya desaparecida Teoría / Crítica (1994)[1]. A este proyecto inicial del Grupo siguieron, entre otros, la emblemática edición de la primera Historia universal de la literatura, Origen…[2] de Juan Andrés; Metodologías comparatistas y Literatura comparada (2012)[3], o los siete volúmenes que componen Teoría del Humanismo (2010)[4]. Actualmente, ya a vista del bicentenario de la muerte de Juan Andrés (1740-1817), y como primera contribución teórica a la efeméride, se publica Historiografía y Teoría de la Historia del Pensamiento, la Literatura y el Arte.

Como bien explica el director del Grupo en el Prefacio, la necesidad del balance y replanteamiento historiográfico que se propone radica en la exigencia de superación del reduccionismo acontecido en la época moderna y que ha pasado casi desapercibido hasta la actualidad. En síntesis, el argumento de Aullón de Haro, consiste en lo siguiente: si bien es cierto que durante la modernidad la Historiografía obtuvo su mayor rango científico-humanístico, alcanzando elaboraciones como la de la Historia de las Ideas, cumplida por Menéndez Pelayo, también lo es que, como consecuencia de la disección del objeto en distintas ramas incomunicadas, así como la escisión nacionalista, el aislamiento reduccionista y la determinación atemporalizadora de dicho objeto, la Historiografía literaria ha perdido su campo y su objeto propios. En realidad, la reordenación disciplinaria llevada a cabo por la Ilustración tuvo efectos ambivalentes sobre la disciplina historiográfica, pues al debilitar su relación con el tiempo humano, la despojó de resistencia ante la imposición durante el siglo XX del estructural-formalismo, corriente que eliminó definitivamente los conceptos de tiempo e historia del ámbito de las ciencias humanas conduciendo a éstas a una asimilación empobrecedora con las disciplinas de carácter sociológico. En la actualidad, dicha depauperización humanística heredada de la modernidad accede a su culmen en virtud de la reorientación educativa generalizada en favor de las prácticas profesionales, las cuales han contribuido a la prosecución del barrido de componentes indispensable del humanismo tradicional y, entre éstos, significativamente las artes de la lectura[5] y de la memoria. El objetivo de este volumen sobre Historiografía es en consecuencia proponer una recreación historiográfica de la Historia del Pensamiento, la Literatura y el Arte epistemológicamente fundada en el marco de las Ciencias Humanas y atenta a los modos posibles de resolución de las deficiencias advertidas. Todo ello con la aspiración a una historiografía humanística, comparatista y universalista en correspondencia con la época actual, época definida por una Globalización de naturaleza económico-financiera carente de dirección cultural y ética.

La obra, compuesta en veintinueve capítulos, aborda el problema de la disolución de la historiografía literaria acaecida durante el pasado siglo analizando sus tres aspectos principales. El aislamiento ontológico, lo que exige clarificar qué se entienda por historiografía y literatura; el aislamiento disciplinario, lo que conduce a la cuestión disciplinar, de discurso, los términos de relación y los géneros literarios; y el problema del aislamiento nacional, lo que demanda una explicitación de la falaz identificación entre literatura y lengua, pues la tendencia a establecer divisiones del objeto literario por naciones ha tenido como resultado la anulación de su sentido universal. Así pues, la obra se compone de tres partes en función del problema abordado. El proyecto pretende  una liberación efectiva  del concepto de literatura en tanto equiparado unilateralmente a discurso artístico, esto es poético, narrativo y dramático; y resituar como literario todo discurso altamente elaborado. Y se intenta finalmente el establecimiento de la literatura como modo de experiencia y expresión humanística universal y, por consiguiente, en correspondencia, su tratamiento historiográfico universal y comparatista. Es decir, la fundamentación de un programa de cultura adecuado a la época de la globalización.

Tras el capítulo inicial del editor, “Introducción a una Epistemología historiográfica como Historia universal de las Ideas y las Formas literarias y artísticas”, se ofrecen tres capítulos dedicados a la clarificación de conceptos y términos a fin de superar malentendidos y problemas heredados. A tal propósito se dedican los capítulos de “Historia de los términos ‘Historia’/ ‘Historiografía’”, de Juan Francisco Mesa-Sanz; “Historiografía griega y método comparatista”, de Alfonso Silván, y “El concepto de ‘Historia’ y su campo terminológico en las fuentes enciclopédicas modernas”, de Mª Teresa del Olmo. A continuación se exponen sus concreciones muy relevantes, como la relativa a la reciente teoría de la historia de los conceptos, o la relativa al concepto de tiempo histórico, todo ello a fin de resituar debidamente el problema disciplinario historiográfico. En este orden de razonamiento quedan dispuestos otros trabajos como el de Fernando Pérez Herranz, “Historiografía e Historia de la filosofía”, y “Verdad y tiempo en la historiografía de la Historia de la Filosofía: Kant y las derivas del método kantiano”, de Ángel Poncela González.

En la segunda parte se procede, aun de manera selectiva, a una reconstrucción de la historiografía literaria en tanto disciplina. A esto responden “La evolución de la historiografía literaria clásica”, de José Joaquín Caerols; “Una síntesis de la historiografía patrística”, de Fernando Rivas; “Historiografía de la traducción”, capítulo elaborado por Francisco Lafarga y Luis Pegenaute; “La historiografía estética: pasado y presente”, de Vicente Carreres; “Introducción a la ‘Historia de la Ciencia’ como género”, de Javier Hernández Ariza; “Musicología histórica e historiografía”, de Teresa Cascudo; “La historiografía artística: las artes plásticas” de Javier Portús; e “Historiografía y cine”, de José Carlos Rueda.

La tercera parte ensaya la apertura al medio Oriente y a Asia, África y América, tratando de exponer la problemática y reconstruir las distintas historiografías literarias desde preferente criterio comparatista a fin de establecer líneas o lazos conducentes a una universalidad superadora de la escisión y restricción nacionales. En este sentido se encuentran los capítulos de Ana Agud, “Una historiografía difícil: India”; “El estudio comparatistas de la historia literaria de Asia del Este según Cho Dong-Il”, de Lee Hye-Kyung; “Hacia una historiografía literaria en Japón”, de Alfonso Falero, e “Historiografía de las letras filipinas”, de Isaac Donoso.

En segundo término, respecto de la historiografía americana se presenta el capítulo de Ricardo Miguel Alfonso sobre la “Evolución de la historiografía literaria angloamericana”; y el de Efrain Kristal “En torno a la historia del concepto de historia literaria hispanoamericana”.

En tercer lugar, Mª Rosario Martí Marco reconstruye “La historiografía literaria alemana”; Jesús García Gabaldón  “La evolución de la historiografía literaria eslava”, y Natalia Timoshenko una “Introducción a la historiografía literaria rusa”.

Finalmente, Margarida Maia Gouveia contribuye con “Análisis de la historiografía literaria en Brasil”; Antonio Constán Nava con “Historiografía árabe islámica (Siglos XVIII-XX) Perspectiva española y europea”; José Manuel Mora Fandos con “La historiografía de la literatura Africana”; y concluye el volumen M’bare M’gom con “Sobre la historiografía literaria hispanoafricana”.

El concepto de historia, como bien dice Aullón de Haro, se encuentra íntimamente relacionado con las ideas de acción y de sentido humanos. De una autoconciencia histórica viva y renovada depende la posibilidad de superar las divisiones disciplinares y problemas incluso civilizacionales. Con la caída del estructural-formalismo ha acabado una forma de autoconciencia y se hace posible reelaborar una metodología historiográfica de valor ético, crítico y humanístico y con ello una Historia filosófica, literaria y artística capaz de asumir historicidad, acción y significado humanos. Mediante Historiografía y Teoría de la Historia del Pensamiento, la Literatura y el Arte el Grupo de Investigación Humanismo-Europa ofrece un instrumento destinado al examen de un gran problema humanístico general que replantea la circunstancia actual con el intento de interpretación universalista para un futuro humanístico común, cosa inevitable en tiempos de globalización.



[1] Aullón de Haro, P. (ed.), Teoría y Crítica I. Teoría de la historia de la literatura y el arte, Revista publicada por el Seminario de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Alicante, Madrid, Verbum, 1994.

[2] Andrés, J., Origen, progresos y estado actual de toda la literatura, ed. de J. García Gabaldón, S. Navarro, C. Valcárcel, dir. por P. Aullón de Haro, Madrid, Verbum-Biblioteca Valenciana, 1997-2002, 6 vols.

[3] Aullón de Haro, P. (ed.), Metodologías Comparatistas y Literatura Comparada, Madrid, Dykinson, 2012.

[4] Aullón de Haro, P. (ed.), Teoría del Humanismo, Madrid, Verbum, 2010, 7 vols.

[5] También se ha ocupado de este asunto Aullón de Haro, P., Estética de la lectura. Una teoría general, Madrid, Verbum, 2012.

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